Aguas de Cádiz mejora el colector de San Juan de Dios para evitar inundaciones

Aguas de Cádiz se ha puesto manos a la obra para evitar inundaciones como la de San Juan de Dios, calle Nueva y aledaños el pasado 3 de noviembre, cuando cayeron casi 50 litros por metro cuadrado en apenas dos horas, coincidiendo con la marea alta.

Para evitar que se vuelva a repetir en el futuro, Aguas de Cádiz está poniendo a punto el colector que atraviesa la calle San Juan de Dios hasta la estación de bombeo de la Mirandilla, desde donde se impulsa el agua hasta la estación de La Martona, situada en la avenida Juan Carlos I, y de allí, previo paso por la planta de pretatamiento, a la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Cádiz-San Fernando.

Red con más de 80 años

Cabe recordar que las redes de saneamiento del entorno de la Plaza San Juan de Dios recogen las aguas tanto de lluvia como fecales de manera unitaria. Gran parte de los colectores fueron construidos hace décadas y es necesario mejorar las labores de mantenimiento y acceso para hacerlos operativos de manera que las redes permitan evacuar bien los caudales.

La galería subterránea tiene una profundidad de tres metros en la Plaza de San Juan de Dios y llega a alcanzar más de 12 metros de profundidad debido a la orografía de la ciudad. Dicho colector fue construido hace más de 80 años y sus accesos no reúnen las condiciones de seguridad necesarias para mantenerlos limpios.

Para acondicionar este colector (el más grande de la ciudad) y asegurar su mantenimiento y limpieza, es necesario construir nuevos accesos con objeto de garantizar las condiciones de seguridad laboral exigidas.

8 nuevos pozos

La obra recién licitada por Aguas de Cádiz, con un presupuesto de 215.143,47 euros, tiene como objeto la construcción de ocho nuevos pozos de registro de acceso a la galería y la rehabilitación de los otros cinco pozos actuales para acondicionarlos sanitariamente a la legislación vigente y mejorar las condiciones de trabajo. De esta manera, se garantizan los estándares de seguridad al permitir puntos de acceso y de escape y ventilación cada 25-30 metros. Hay que tener en cuenta que existen factores de riesgo como los niveles de concentración de sulfuro de hidrógeno y las oscilaciones de las proporciones de oxígeno por lo que se hace necesario salvar los problemas de ventilación.