Editorial

Con la salud no se juega

Amancio Ortega, fundador de Inditex, dona 320 millones de euros para la compra de equipos de diagnóstico y tratamiento del cáncer en los hospitales públicos españoles y las Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública cuestionan dicha donación. Muchos dicen ¿qué tiene de malo? Os y nos animamos a pensar un poco más en profundidad:

  1. Los derechos básicos y servicios públicos no pueden depender de la supuesta caridad de nadie, deben estar garantizados por las arcas públicas mediante una fiscalidad fuertemente progresiva donde los que más tienen paguen más. En nuestro país la realidad es la opuesta. En los ingresos fiscales del estado español, las rentas del capital aportan un 20% y las del trabajo un 80% mientras, según un informe de OXFAM INTERMON, los 3 más ricos en nuestro país tienen la misma riqueza que el 30% más pobre de la población. Es decir: tres personas tienen el mismo dinero que 14,2 millones de habitantes. Sin embargo, esa minoría privilegiada aporta únicamente un 20% de los ingresos públicos. Como curiosidad, una de esas tres personas más ricas del país es Amancio Ortega.
  2. Amancio Ortega y la multinacional de la que es fundador, Inditex, están rodeados de numerosos casos de explotación en países del Tercer Mundo, incluso de niños/as, y también en nuestro país. Por ejemplo, en A Coruña subcontrata a decenas de talleres con unas condiciones terribles.
  3. A este señor le sale la cuenta redonda. Varios medios de comunicación se hicieron eco hace algún tiempo de que Inditex, mediante operaciones de ingeniería fiscal, evadía impuestos por un valor de 600 millones de euros. Esto, hablando en plata, es robar esta cantidad a la ciudadanía de nuestro país. Mientras “se ahorra” 600 millones, dona 320 millones para lavar su imagen y, probablemente, tomar posiciones en el negocio de la sanidad pública de gran interés para las empresas. ¿Resultado? 280 millones a su favor, casi na.
  4. Nos resulta llamativo el porqué Amancio Ortega decide que el dinero tiene que ir destinado a esas máquinas y no deja la decisión de cuáles son las necesidades en manos de los profesionales. Luisa Lores, radióloga de profesión y portavoz de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública plantea: “¿Son necesarios 290 equipos nuevos en el SNS? Probablemente no, al menos no tantos. Muchos de los existentes pueden actualizarse únicamente modificando su Software. Pero claro, los beneficios empresariales disminuirían drásticamente”. Además plantea que los mamógrafos regalados por Amancio Ortega incluso incrementan la radiación discretamente. “Por otra parte, a las empresas no les interesa la Atención Primaria (AP), la promoción de la salud, ni la mejora de los hábitos de vida para disminuir la incidencia de cáncer, sino el diagnóstico con equipos de alta tecnología y el tratamiento con costosos fármacos.” Plantea además otro orden de prioridades: ”no es la falta de equipos de AP sino la falta de personal para utilizar esos equipos lo que aumenta las listas de espera para los pacientes con cáncer u otras enfermedades”.

Por todo ello, toca seguir luchando desde las Mareas Blancas, las asociaciones de distinto tipo, las instituciones y todos los ámbitos de la sociedad por una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad financiada con una fiscalidad justa y distinta a la actual.