El proceso participativo del botellódromo da a conocer sus conclusiones a la ciudadanía

  • Una de las conclusiones del proceso es que el único lugar viable para ubicarlo es la Punta de San Felipe

Noviembre ha sido el mes para debatir, reflexionar y aportar al proceso participativo sobre el botellódromo y las alternativas de ocio juvenil de Cádiz. Tras el trabajo de las distintas sesiones y plenarios, al fin se han dado a conocer las conclusiones.

Espacios autogestionados

Se ha visto la necesidad de crear nuevos espacios de ocio donde no se consuma alcohol, en los que se realicen actividades atractivas propuestas y lideradas por jóvenes. Así, algunos de esos espacios podrían y deberían estar autogestionados por los propios jóvenes. Y en esta línea de actuación se han propuesto los siguientes emplazamientos: El Patio de la Casa del Niño Jesús, por su ubicación, junto a las Puertas de Tierra, y por sus dimensiones, considerándose un lugar idóneo para realizar actividades por y para los jóvenes. Este espacio estaría destinado a los menores de 18 años y obviamente no se podría consumir alcohol.

Espacios de encuentro

También se ha apuntado la necesidad de crear espacios de encuentro en zonas periféricas alejadas del centro, y se ha propuesto la antigua Fábrica de Tabaco. E igualmente se ha planteado la necesidad de buscar zonas al aire libre para crear nuevas pistas de skate y patinaje, proponiéndose el Paseo de Santa Bárbara.

Espacios temáticos

Asimismo, se ha abordado la creación de espacios temáticos, cerrados y al aire libre, donde se puedan agrupar jóvenes con las mismas aficiones: teatro, música, baile, pintura, video juegos, juegos de mesa, cultura urbana o deportes. Estos espacios podrían ser de nueva creación, pero también se podrían realizar en los ya existentes, como la Casa de la Juventud, bibliotecas municipales, el centro de Artes Escénicas Arbolí, el centro de música La Báscula, centros culturales, pabellones deportivos, centros de enseñanza (patios), pistas deportivas, el Campo Hondo, el Paseo de Santa Bárbara, y el auditorio Celestino Mutis.

Ampliar horarios

En este sentido, se ha concluido que para utilizar estos recursos es necesario racionalizar y ampliar horarios; sobre todo en festivos y fines de semana. Y que los espacios que se utilicen como lugar de encuentro deben funcionar al mismo tiempo, con los mismos horarios y en los mismos días, para garantizar que la oferta de ocio alternativo al botellódromo sea efectiva. Además, se ha apostado por proponer a los hosteleros su colaboración e implicación en estos proyectos.

Botellódromo

Y con respecto al botellódromo, desde el inicio del proceso participativo, los participantes han argumentado la necesidad de que exista un espacio en la ciudad donde se pueda consumir alcohol al aire libre. Tras proponer distintos espacios, se acuerda que el único lugar viable en la ciudad para ubicar el botellódromo sigue siendo el que se encuentra habilitado actualmente para tal fin en la Punta de San Felipe. Y se incide en la idea de que es necesario y urgente mejorar el espacio. Entre las mejoras propuestas más destacadas se apuntaron las siguientes: mayor seguridad, mayor iluminación, mejorar la limpieza, colocar techos o lonas que hagan el lugar más acogedor y lo resguarden de la lluvia y la humedad, aumentar el número de servicios químicos, mejorar la accesibilidad, colocación de bancos y la reparación de las mamparas o instalación de algún otro medio de protección en la parte que da a la Bahía, para evitar accidentes y caídas. Eso sí, es necesario que las personas usuarias se sientan partícipes de estas mejoras, las hagan suyas y fomenten su cuidado.