Editorial

El PSOE y el sacrosanto consenso

¿Cuántas veces hemos escuchado en los bares, en las cenas de navidad que se avecinan o en alguna que otra sobremesa: “los políticos lo que tienen que hacer es ponerse de acuerdo”? Era otra época, es verdad. El peso del bipartidismo lo asfixiaba todo y a ellos se referían: dos partidos con orígenes, historia y base social radicalmente distintos; pero que, por desgracia, desde hace mucho coinciden en lo “fundamental”.

El problema no es la falta de consenso sino para qué cosas hay consenso. PSOE y PP se han puesto de acuerdo en este país para privatizar servicios públicos, para poner en marcha reformas laborales, para desmantelar la industria, para engordar la burbuja inmobiliaria, para repartirse las puertas giratorias y un largo etcétera. Por doloroso que resulte para la militancia socialista honesta, la triste realidad es que al PSOE no le tiembla la mano cuando tiene que arrimarse al querer del PP.

Lo seguimos viendo a diario como cuando PSOE y PP se unen en el Congreso para bloquear una propuesta de Unidos Podemos para que la Sareb, que cuenta con un 45% de capital público producto del rescate bancario, tuviese que ceder parte de su parque de viviendas para alquiler social. El resultado de la ecuación es el mismo con unas familias al mando o con otras, con el liderazgo de de Pedro Sánchez o el de Susana Díaz.

También a nivel municipal da igual que esté al frente Fran González o Fran González 2.0. El PP de Teófila y el PSOE de Fran González están de acuerdo en lo esencial: poner palos en la rueda. Por eso, en Cádiz tienen todo el consenso del mundo para llevar a cabo su moción de censura por fascículos y de tapadillo. Entiéndannos, que las formas siempre hay que cuidarlas y hacerlo a las claras está feo.

El PSOE local está entregando espacios de poder a la derecha con Onda Cádiz como primer asalto. ¿Será que a la oposición le molestaba que la radiotelevisión pública fuera hoy más plural y democrática o lo que les incomodaba era la auditoría inminente sobre Cádiz Conecta?
Pero no han parado ahí: han entregado la Fundación de la Mujer a Ciudadanos, el partido que compra la teoría machista de “la asimetría penal por cuestiones de sexo”. A estas alturas algunos vienen a cuestionar que la violencia machista tiene lógicas específicas y se apoya en unas estructuras políticas, culturales, económicas, etc. y que, por tanto, requiere de medidas específicas y diferenciadas y otros vienen a darle alas.

Ahora bien, en el pleno, que al fin es televisado, el PSOE procura suavizar sus formas, intenta reforzar su perfil identitario de izquierdas apoyando medidas como el cambio de nombre de la nueva Avenida del 4 de Diciembre de 1977 de acuerdo con la Ley de Memoria Histórica o dice que van a votar a favor del nuevo modelo de tarificación. Podrán ser muchas cosas, pero cuando se les pone luz encima, saben perfectamente que no pueden permitirse el lujo de aparecer aliados con la derecha en la ciudad.

Por eso, frente al consenso de los de arriba, es más necesario que nunca construir el consenso de la gente de abajo: aumentar la presión social, fomentar el debate ciudadano, propiciar que nuestros vecinos y vecinas estén al tanto de todo lo que ocurre en el Ayuntamiento. Ese consenso es la única herramienta para que de verdad Cádiz sea una ciudad para su gente.