Entrevista a Ana Fernández, concejala de Presidencia, Asuntos Sociales y Educación

Ana Fernández nació a mediados de 1975, como en el poema de Machado, «entre una España que muere/ y otra España que bosteza». Esta gaditana, de profesión psicóloga, y política accidental, está al frente de una de las delegaciones más complejas e importantes del Ayuntamiento: la de Asuntos Sociales. En una ciudad con un paro en torno al 40% y en la que el 30% de los vecinos y vecinas recurren al Ayuntamiento en busca de ayuda y en un contexto en el que, en nombre de la estabilidad presupuestaria, los gobiernos centrales y autonómicos imponen recortes y dejan muy poco margen de acción.

La reforma del 135 nos afecta en nuestro día a día

P: ¿En qué se traduce en el día a día la reforma del artículo 135 de la Constitución?

R: En lo primero, en la contratación de personal.  Nosotros nos quedamos sin 26 trabajadores y no se nos permite contratar a trabajadores que son indispensables para el día a día. Hablamos de una carga de trabajo brutal y se nos dice que no podemos contratar, aunque la demanda esté ahí. P: ¿En qué se traduce en el día a día la reforma del artículo 135 de la Constitución?Estamos cercenados desde el personal y desde los presupuestos. Esto afecta en no poder dar ayudas, en no poder tramitarlas a tiempo, en no poder pagar con la agilidad que quisiéramos y esto lo nota el vecino y la vecina que acude a Asuntos Sociales.

P: Desde el Ayuntamiento se gestionan los Asuntos Sociales, pero las competencias son de la Junta de Andalucía. Estáis esperando que se apruebe la nueva ley que los regule, ¿en qué punto estamos?

R: La ley de Asuntos Sociales es de los años 80. De los años 80 hasta ahora hemos cambiado muchísimo. La nueva ley está ahora en fase de alegaciones. La Junta de Andalucía sacó una ley nueva a finales de primavera y, en vez de actualizar un modelo que estaba anticuado, lo que ha hecho es abrir la puerta a la privatización de los servicios sociales. Podemos y los profesionales han presentado muchísimas alegaciones porque  el modelo que se plantea no nos gusta y está en esa fase. Entendemos que a finales de año habrá una nueva ley que esperamos que recoja todas esas reivindicaciones, que no abra la puerta a la privatización, que dé más peso a la vivienda y que permita un modelo en el que no sea tan importante la justificación, sino la relación con la persona.

El Plan Estratégico , una herramienta fundamental
Una de las grandes carencias que ha encontrado la concejala Ana Fernández en su delegación es la ausencia de un Plan Estratégico, «una hoja de ruta donde tú analizas el punto en el que estás, tus defectos, tus virtudes, tus puntos fuertes y tus puntos débiles y te marcas cómo trabajar». Este es uno de los objetivos a desarrollar en este nuevo curso político una vez que la Junta de Andalucía apruebe la nueva ley de Asuntos Sociales. «La ley parece que va a arrancar en estos meses y nuestra intención es poner en marcha también el Plan Estratégico», asegura. «Partiendo de ese horizonte de un espacio de derechos y de darle el empoderamiento a las personas, queremos elaborar este documento de forma participada con las asociaciones, los técnicos y los usuarios y usuarias», explica la concejala. El Plan Estratégico arrojará luz sobre la situación real delos Asuntos Sociales en Cádiz que sólo en el primer semestre de este año han atendido a 27.000 personas. Todo ello, en unos edificios con «muchas carencias y a los que habría que darle una vuelta en esa imagen que recibe el usuario que necesita sentirse en un sitio de acogida».

P: Durante este año, se ha estado trabajando de forma participada con la sociedad civil en la elaboración de un bono eléctrico y otro de agua, ¿qué queda por hacer?

R: Estamos en la fase final en la que necesitábamos saber cuánto es el consumo mínimo que se puede garantizar en una ciudad como Cádiz. Se hizo un convenio con el Colegio de Ingenieros y están valorando ese consumo. Una vez que tengamos eso, tenemos que llevarlo al consejo de Eléctrica y allí entendemos que la oposición y el resto del consejo votará a favor. En el caso del agua es más sencillo porque Aguas es una empresa municipal.

P: ¿Qué cambiarán esos bonos?

R: La idea es que esos bonos sean semestrales o incluso anuales porque entendemos que las situaciones de las familias no cambian tanto de un día para otro, por desgracia. Ni ellos tendrían que ir a la delegación ni desde la delegación tendrían que hacer tanta burocracia. Ese bono se daría y las personas tendrían el suministro garantizado. Sería mucho más sencillo para ellas, más digno, evitaríamos colas y todo lo que es el modelo asistencialista y, desde luego, evitaría mucho trabajo en la delegación.

P: También se han celebrado las jornadas de sinhogarismo, ¿en qué consiste esa iniciativa?

R: En el tema de las personas sin hogar, por ejemplo, en estos 20 años no se había hecho absolutamente nada. El anterior equipo de gobierno decía que tenía un programa, pero no es cierto. Lo que han hecho ha sido construir un albergue que es lo mínimo que se puede pedir en una ciudad como Cádiz. Nosotros organizamos las primeras jornadas de sinhogarismo y estas jornadas son las primeras  en las que ellos mismos  sentaron las bases para un trabajo que ha seguido continuando.

P: Sin embargo, en el tema de los sin hogar ha habido muchísimas críticas.

R: En el caso de la campaña de frío, lo que nos pasó básicamente era que no había un presupuesto para esto porque no se había hecho antes. Nunca se había colaborado con las entidades en la campaña de frío. Y nos encontramos con toda la burocracia que nos retrasó mucho. Hemos aprendido de la experiencia y ya tenemos la campaña de frío en marcha y, además, tenemos licitado el pliego para el año que viene. Se hizo una crítica muy dura para algo que  no existía antes, en lugar de colaborar.  El caso de los bajos de la Caleta es igual. Han tenido una ocupación moderada que se ha sacado de contexto y se ha utilizado como arma arrojadiza. Sin embargo, todas las relaciones que hemos tenido con ellos han sido excelentes, no ha habido ningún problema y, dentro de los recursos que tenemos,  yo creo que se ha trabajado bastante bien.

P: ¿Cuál es la situación de las ayudas a la dependencia?

R: En este caso había una dejadez absoluta del anterior equipo de gobieno. Cuando nosotros llegamos nos encontramos que había expedientes desde el 2010 que ni siquiera se habían revisado. Ni siquiera se había hecho una primera criba. Nos pareció que era urgente hacerlo. Se contrató a personal y se consiguió poner al día. Ahora mismo, tenemos lista de espera, pero tenemos ese seguimiento, esa capacidad de ver qué casos son urgentes. Insisto, con los recursos que tenemos, creo que se está haciendo de la mejor manera posible.

P: Uno de los problemas de las familias es que si no tienen hijos no tienen ayudas para alimentos, ¿qué se podría hacer en este sentido?

R: Una solución posible que estamos barajando es la puesta en marcha de un economato como los que existen en otras ciudades. Sería un proyecto a desarrollar entre el Ayuntamiento, los comercios de cercanía y las entidades que reparten alimentos para crear un espacio, un «supermercado social» o economato, en el que adquirir los alimentos y otros productos. Aunque comenzaríamos con proyectos pilotos en barrios, la idea final, a medio plazo, sería que existiera y que todos los cuidadanos pudieran ir a comprar, pagando por ejemplo a través de una tarjeta y en base a los ingresos de cada uno. Es un proyecto muy bonito.

P: Ahora también eres la responsable de educación, ¿son dos áreas relacionadas?

R: Son dos delegaciones que tienen mucho que ver. Ya cuando lo llevaba María Romay había muchas cosas que habíamos empezado a trabajar juntos, sobre todo la línea de enseñanza infantil. Una de las cosas que nos hemos encontrado, es que hay una falta de línea política dedicada a la infancia. Los niños deben ser atendidos y deben tener sus derechos y aquí se ha trabajado muy poco. Estamos trabajando para conseguir que Cádiz sea Ciudad Amiga de la Infancia, estamos hablando de espacios de participación infantil y juvenil, etc. No puede haber compartimentos estancos: las familias tienen niños, tienen jóvenes, tienen mayores, hacen deporte y tienen necesidades de diferente tipo. Esa línea de trabajo es básica y se va a abriendo poco a poco.