Entrevista a Diego Rodríguez, trabajador de la extinta Inyconsur

Navantia, como empresa pública que es y estando en una provincia con el nivel de paro de Cádiz, debería dar soluciones

Cada jornada, a las 6 de la mañana, Diego Rodríguez acude, junto con sus otros cinco compañeros, al astillero de Cádiz. Antes para trabajar y ahora para reivindicar sus puestos de trabajo.

Diego y sus compañeros trabajaban para Inyconsur, una de las tres empresas que hacían instalaciones provisionales (eléctricas, de gas, etc) para que fuera posible empezar a arreglar los barcos.

Llevaban haciendo ese trabajo desde hacía más de 14 años hasta que el pasado 24 de febrero su empresa desapareció. Ahora acuden puntuales a su lugar de trabajo, pero para defender su empleo. Los viernes, además, acuden, a las 10 de la mañana, los diversos sindicatos que los están apoyando en su lucha.

Uno de esos viernes, El Mentidero visita los tornos del Astillero de Cádiz para conocer su situación y sus reivindicaciones. «A nosotros toda solución nos parece buena», nos cuenta Diego.

P: ¿Cuál es el origen de vuestro problema?

R: El origen de nuestro problema es que la empresa desaparece por cuestiones económicas y a partir de ahí nos quedamos sin trabajo y empieza nuestra reivindicación. Seguramente el origen de nuestro problema es anterior y tiene que ver con el porqué desaparece nuestra empresa. La empresa desaparece por una mala gestión, pero también también por presiones de Navantia que le quitan carga de trabajo y eso empeora la capacidad productiva de la empresa.

P: Inyconsur tenía la exclusividad de esos trabajos,  pero Navantia decide dividir la carga en tres, ¿cómo os afectó eso?

R: La no exclusividad de la empresa crea un problema. En ese momento, la empresa tiene que despedir a trabajadores y se despide a compañeros nuestros. El trabajo se pasa a tres empresas, pero esas dos nuevas empresas no contratan fijos a nuestros compañeros, sino que los hacen eventuales. Es decir,  la decisión de Navantia al final consigue quitar puestos de trabajo.

P: Ahora, una vez extinta la empresa, ¿cuál es vuestra reivindicación?

R: Nuestra reivindicación es trabajar. Nosotros solo hemos reivindicado los puestos de trabajo. ¿La manera? Hay muchas maneras y todas nos parecían posibles, la cuestión era negociarlas.

Las políticas de Navantia llevan a la eventualidad y la eventualidad lleva a desunión
Diego Rodríguez, trabajador de la extinta Inyconsur (Fernando Pastor)

P: Entre todas esas posibles…

R: Las posibilidades que da el mercado, por llamarlo de alguna forma. Por ejemplo, la más coherente sería que Navantia nos contratara como trabajadores directos de Navantia porque además tanto Navantia como el Comité dicen que hace falta renovar la plantilla ante las próximas jubilaciones. Lo lógico sería que el personal que ya sabe hacer ese trabajo lo siguiera haciendo a través de Navantia directamente. Otra posibilidad es que  si una empresa ha desaparecido, entre otra que nos absorba a nosotros. Otra posibilidad es que si esas dos empresas han cogido nuestro trabajo, entrar a trabajar en ellas. Otra posibilidad sería trabajar a través de una Empresa de Trabajo Temporal (ETT). Hay ETTs, como Adecco, trabajando en Navantia y se da la contradicción de que estas empresas de trabajo eventual hacen indefinidos a sus trabajadores, como los ingenieros, por ejemplo. ¿Por qué no puede pasar con nosotros? Es decir, hablamos de cuatro posibilidades: directo, a través de una ETT, de una tercera empresa que sustituya a la nuestra o a través de las dos empresas que ya están. Y el tipo de contrato que nos hicieran sería totalmente negociable. Lo que sí queremos es que dentro de la eventualidad haya cierta estabilidad.

P: ¿A quién le habéis planteado esto?

R: Nosotros hasta donde llegamos es hasta el Comité.  Hemos intentado tener reuniones con el jefe de recursos humanos de la Bahía, José Antonio Oliva, hemos pedido una entrevista a través del SAT, que en Navantia Bazán tiene a un delegado, pero no nos han contestado. Hemos pedido entrevista a través del Comité de Empresa y hemos pedido entrevista a través de UGT, pero no llegamos a tener nunca esa entrevista. Es decir, a quién se lo hemos pedido ha sido solo al Comité porque es al único al que tenemos acceso.

6 somos fáciles de recolocar, pero no hacemos presión con 6

P: A favor y en contra juega que solo sois seis…

R: Claro. Seis somos fáciles de recolocar, pero no hacemos presión con seis.

P: ¿Os sentís arropados?

R: En cuestiones de sindicatos, sí. En cuestiones de compañeros, ahora mismo, no. Primero porque a los compañeros de Navantia les han cortado el torno y no pueden salir. Los compañeros de contratas tienen miedo. Y hay otro grupo de compañeros que nos hemos convertido en competencia: al estar nosotros fuera, entran ellos. Las políticas de Navantia llevan a la eventualidad y la eventualidad lleva a convertirnos en rivales. La eventualidad lleva a desunión.

P ¿Qué necesitariáis?

R: Todo el apoyo posible. Si tratamos de solucionar el problema con la presión y tratandolo como un problema general necesitamos mucha gente y mucho apoyo en todos los sentidos, de la prensa también. Seis no somos atractivos para la prensa. Pero la prensa debería tener una labor social en ese sentido y denunciar estas cuestiones. Y pensar que lo justo o no justo no depende de la cantidad de gente a la que le pase, sino del hecho en sí. Y el hecho en sí de nosotros es totalmente injusto.

P: Con este panorama, ¿cómo se presenta el futuro más inmediato?

R: Nosotros tenemos el problema de que no incidimos en Navantia. Ni siquiera hablamos directamente con Navantia. Si seguimos sin poder negociar con Navantia, seguramente nos vamos a quedar aquí todos los días en la puerta y no vamos a conseguir nada. A lo mejor es hora de buscar otra fórmula.