La Marea Verde vuelve a agitarse

Parece que la comunidad educativa es tozuda: no sucumbe a los cantos de sirena de Mariano Rajoy sobre la supuesta recuperación económica, e ignora la jactanciosa afirmación de Susana Díaz de que en Andalucía no hay marea de ningún color porque no hay motivo para ello. Por el contrario, estas últimas semanas ha vuelto a teñir las calles de verde en dos grandes movilizaciones.

El dinero público, para la pública

El pasado febrero la Marea Verde llevó a cabo movilizaciones en las capitales de Andalucía contra la educación concertada. En el caso de Cádiz, tuvo lugar el jueves 16. Con la Plaza de Mina como escenario, la movilización gaditana, que arrancó a las 18:00, contó con intervenciones de representantes de la comunicad educativa, e incluyó una batucada, un romancero y un reivindicativo cuplé de una chirigota en defensa de la educación pública.
La sensación final fue de entusiasmo. No era para menos: nunca antes en la ciudad la eliminación de los conciertos educativos resultó ser una demanda con tanta capacidad movilizadora. La iniciativa contó con el respaldo de sindicatos como CGT y USTEA, y organizaciones como APDHA, Marea Blanca, Marea Pensionista y Marea Joven, con cuya presencia mostraron su rechazo a la educación concertada.

Y es que es mucha la indignación acumulada curso tras curso ante cifras cada vez más alarmantes. Según un exhaustivo documento elaborado por CGT sobre Cádiz, en el presente 2016-17 las plazas ocupadas en la privada-concertada suponen ya el 62% en infantil, el 58,2% en primaria, el 61% en secundaria y el 31,37% en bachillerato, pese a no ser etapa de escolarización obligatoria. En definitiva, en Cádiz, castigada por la precariedad y el paro, la oferta de la escuela privada-concertada respecto a la pública alcanza ya el 60% en infantil, primaria y secundaria, por encima de la media andaluza. El porcentaje más alto corresponde a la educación infantil, ámbito en el que la Junta de Andalucía ha ido cerrando líneas de la pública, al tiempo que ha mantenido y aumentado las de la concertada.

Una conclusión caló entre los asistentes: la educación concertada no solo no es un “complemento” de la pública, sino que es una sutil y efectiva vía de privatización. Y además una demanda bien clara: “el dinero público, para la pública”.

9 de marzo: huelga general por la educación pública

El éxito de las movilizaciones contra la concertada sirvió para calentar motores de cara a la huelga general educativa del 9M, pero además animó a incluir en la convocatoria de Andalucía la denuncia de la concertación educativa como vía de privatización de la educación pública, recogida tanto en el comunicado unitario de sindicatos y organizaciones convocantes, como en el de Marea Verde de Andalucía. Esta es la razón por la que UGT y CC.OO. se negaron a secundar la huelga en nuestra Comunidad Autónoma.

El día antes de la huelga, 8 de marzo, se llevó a cabo un encierro provincial en el IES Profesor Antonio Muro en Puerto Real, desde las 19:30 hasta la mañana siguiente. Durante el mismo tuvo lugar un homenaje a las trabajadoras de la cafetería y del servicio de limpieza del centro, pues era el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, y una asamblea de Marea Verde para plantear futuras líneas de actuación.

Además, el encierro contó con la presencia del cineasta Manuel Iborra y el pintor Miguel Carini. Iborra presentó un documental sobre la situación de la educación en Cádiz, parte de un conjunto de 14 documentales sobre temas relacionados con nuestra ciudad, fruto de una prolongada estancia de seis meses entre 2015-16. Por su parte, Carini ayudó a preparar la pancarta de cabecera, encargándose de pintar la figura que aparecía en la misma.

El 9 de marzo, día de la huelga, tuvo lugar una concurrida manifestación que partió a las 12:00 de la Plaza San Juan de Dios y concluyó en la Plaza de Mina, donde se leyeron los comunicados y actuó el cantautor Fernando Lobo. Durante la misma, se hizo sentir con especial fuerza la presencia de una Marea Joven entusiasta y combativa.

A lo largo del trayecto se escucharon consignas pidiendo la derogación de la LOMCE, ley clasista y segregadora que ha generado un rechazo social tan fuerte, y el cese y la reversión de los recortes en la educación pública, tanto del gobierno central como del andaluz. En este sentido, la plataforma MAEP insistió en su demanda de que se destine el 5% del PIB andaluz para la educación pública. Y, por supuesto, se volvió a exigir que el dinero público, nuestro dinero, se destine exclusivamente a la educación pública, la que es de todas y todos.