Editorial

Por una Andalucía para su gente, por un poder andaluz

Decenas de miles de andaluces y andaluzas salieron a la calle este 28F reclamando derechos y soberanía. Pasado y presente que a veces se encuentran… Las grandes movilizaciones del 4 de diciembre de 1977 culminaron con el referéndum por la autonomía el 28 de febrero 1980. Más de dos millones de andaluzas y andaluces exigieron que nuestra tierra se igualara a las otras regiones históricas y se impulsara un verdadero avance industrial o un legítimo reparto de la tierra que trajeran un avance económico y social a un pueblo que había estado en el vagón de cola de la Península Ibérica por más de tres siglos.

Los ansiados cambios no llegaron con la autonomía. Las élites andaluzas mantenían sus privilegios mientras que la sociedad andaluza vivía peor que el resto del Estado. Toda esta estructura de desigualdad e injusticia se perpetuó con una casta política que robó la identidad andaluza haciendo creer al pueblo andaluz que su cometido era ser la mano de obra barata del Estado español.

La llegada del debate plurinacional ha traído el resurgimiento del sentimiento andaluz. Un andalucismo que debe ser capaz de aunar todas las movilizaciones en defensa del sector público y de los derechos laborales y sociales para ir construyendo una identidad que nos ayude a la conformación de un poder andaluz. Una realidad andaluza que dé respuesta a un pueblo que necesita seguir escribiendo su propia historia alejada de falsas promesas.