¡Protejamos Doñana!

En las últimas semanas hemos sentido rabia, tristeza e incluso miedo viendo arder Doñana, el pulmón de Andalucía, y nos hemos vuelto a horrorizar días después con nuevos incendios en el Cabo de Gata y al ladito nuestra, en la Breña.

Son muchas las consecuencias del incendio de Mazagón: las vidas puestas en peligro (humanas, de flora y fauna), los bienes materiales arrasados, el daño al suelo…; y es verdaderamente heroica la labor de los efectivos de INFOCA. Y esta tragedia debe servir, al menos, para pararnos a reflexionar y exigir a las autoridades soluciones que blinden los espacios naturales ya que este incendio es el remate de la crítica situación del valioso ecosistema del Parque.

Como llevan años alertando ecologistas, bomberos y otros colectivos, los incendios cada vez van a ser más frecuentes por el cambio climático. Toca prepararse con medidas como el aumento de la inversión, el aumento de la plantilla de Agentes Ambientales o la sensibilización y formación de la de la población.

Otro de los enormes peligros que amenazan Doñana es el gran proyecto de Gas Natural para aprovechar la estructura del subsuelo como almacén una vez extraído el gas. La compañía gasista lleva desde los años 80 extrayendo gas en esta área, pero ahora quiere incrementar su actividad significativamente. Hay que recordar que el ex-presidente Felipe González forma parte del Consejo de Gas Natural. En julio de 2016 se iniciaron las expropiaciones forzosas de cerca de 4,5 hectáreas de tierras para este proyecto sin tener en cuenta que el aumento de la presión en el subsuelo puede provocar infiltraciones y salinización del agua dulce. Para conseguir las aprobaciones de los estudios de impacto ambiental se troceó el proyecto en 4 partes, tal y como denunció WWF. Y el Ministerio de Medio Ambiente aprovechó el impasse de un gobierno en funciones para declarar el proyecto de utilidad pública el pasado 10 de marzo.

La tercera amenaza de Doñana es el impacto de la agricultura intensiva tanto por la contaminación del agua subterránea por el uso de productos agrícolas como por la sobreexplotacion de acuíferos. El papel del agua subterránea es clave ya que cuando el nivel del río es más bajo, la vida animal y vegetal puede continuar gracias a las aguas subterráneas. El abuso del agua es tal que la Comisión Europea tiene abierto un caso de sanción contra España por sobrexplotación.

La fresa y los frutos rojos son una potente industria, pero no generan riqueza en la provincia como demuestra el hecho de que los pequeños productores estén abandonando sus tierras. Por todo ello, se hacen cada vez más necesarias políticas de reconversión agrícola.

Por si no fuese poco, con el aumento del precio del cobre se ha reactivado la minería que vierte a la cuenca de Doñana. Aprobada y alentada por la Junta, supone un grave riesgo por acumulación de residuos altamente contaminantes que pueden llegar a Doñana como ya pasó en el accidente de Aznalcóllar.

Son muchas las necesidades y los peligros que amenazan Doñana. El papel de la ciudadanía es fundamental para concienciar y poner los derechos sociales y ambientales por encima de los intereses económicos cortoplacistas y de grandes corporaciones ante los que, en la mayoría de los casos, responden las administraciones públicas.

Laura Mingorance es Portavoz de PODEMOS Cádiz