Editorial

Teófila, sé fuerte

«¿Se encuentra el señor Trillo?, Sí; ¿Álvarez Cascos?, Indiciariamente sí; Rajoy, Indiciariamente sí. ¿El conjunto de los secretarios generales del Partido Popular? Indiciariamente sí», respondía en el Congreso, el inspector jefe de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales e instructor de la Gürtel, Manuel Morocho, a las preguntas sobre la participación de dichos dirigentes del PP, incluyendo ¡al presidente del gobierno!, en la trama Gürtel. Además, la fiscal Anticorrupción Concepción Sabadell asegura que ha quedado «plena y abrumadoramente» acreditada la caja B del PP.

¿En resumen? Políticos que gobiernan para grandes empresas privilegiándolas en las licitaciones públicas y legislando para ellas a cambio de regalos en forma de sobres, viajes, financiación de gastos de campañas electorales y un largo etcétera. Por desgracia, el tema no nos pilla de lejos, ni por las consecuencias ni por las personas implicadas. La fiscal da absoluta veracidad a los papeles de Bárcenas donde aparece la ex-alcaldesa de nuestra ciudad Teófila Martínez. ¿Cómo es posible que ante la gravedad de los hechos ni siquiera se haya dignado a dar explicaciones? Parece que su ciudad le merece muy poquito respeto, actitud que va en absoluta consonancia con los hechos desde luego.

Gobiernan para las grandes empresas y se ponen muy nerviosos cuando hay gobiernos que cambian las prioridades. Cuando desde el Equipo de Gobierno de Cádiz se pelea por la recuperación de servicios públicos que hasta ahora se gestionaban de forma privada, la respuesta de Ignacio Romaní y Teófila Martínez es llamar fascista al alcalde con actitud propia de matones. Ya puestos a insultar, podrían haber escogido otro mínimamente creíble. No soportan que personas de origen humilde vengan a desmontarles su chiringuito, ni aquí ni en Madrid.

La intervención de las cuentas del Ayuntamiento de Madrid supone un golpe autoritario que se articula a través de una interpretación muy cuestionable de la ley ya de por sí enormemente injusta y antisocial. La aplicación al Ayuntamiento de Madrid de la versión más dura del 135 que ya se viene aplicando a los Ayuntamientos es una variante del 155 al que parece que el gobierno central le ha cogido el gusto: ambas sirven para dificultar enormemente la puesta en marcha de políticas a favor de la mayoría. Pero es que además quienes en teoría van a velar por el correcto estado de las cuentas son ¡los mismos de la Gürtel! Los vecinos y vecinas de Madrid deben estar muy tranquilos, vaya.

Pero por mucho que lo intenten no nos resignamos. El PP es el primer partido imputado por corrupción. Son indignos y mafiosos, merecemos otra cosa.